Carta a una amada imposible
Redi Kasther
Ayer recorrí mi pequeño mundo musical
y hallé
una flor celeste . . .
No supe entender, me costó descifrar
que hacía ella allí,
en mi desgreñado camino artificial.
No la quise cortar (pues aún no sé cortar
flores);
pero la miré . . . me entretuve mirándola.
Y
¿sabes?;
en un segundo, en un instante,
en un
fugaz momento astral,
aquella sublime cosita verde pretenciosa
se transformó en una mariposa.
¡ Sí !, en una blanca mariposa inquieta
que voló muy lejos . . .
Me quedé extasiado contemplándola,
alegre
y triste a la vez, por su belleza y por su lejanía,
melancólico y sonriente . . . no lo sé.
Mis sentimientos me son extraños . . .
(No acostumbro a querer con frecuencia)
Y entendí….y asimilé…
y me derrumbé.
Tú fuiste y eres aquella gota de rocío
que siempre humedeció mis curiosos ojos;
mi gacelita primorosa,
mi baúl de pensamientos tiernos,
mi bombodul de dulzura a distancia,
mi flor celeste, mi mariposa blanca.
Toda una razón, todas mis lágrimas.
Una tibia esperanza extraviada.
Ése fue el error cósmico,
fuiste todo para mí,
y yo fui para ti . . . nada.
(Diciembre 1992)
(Poems Flychs, Editorial RIL, 2014)




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